El Señor pelea por su pueblo

Josué 10.16-43

Dios es quien nos concede la victoria. Es Él quien nos libra de las manos de nuestros enemigos.

 

En cada victoria, Josué buscaba primero al Señor, porque Él le animaba y le daba las directrices para las batallas (25). Dios nunca abandono a Israel, siempre lucho por ellos (Ex. 14. 14). Josué nunca tomo la posición de vencedor arrogante; más bien, reafirmaba a sus hombres: “Así hará Jehová a todos sus enemigos” (25). El solo decía: “no teman y no se atemoricen” sean “fuertes y valientes”. De esta manera, sus enemigos no podían impedir el avance de la conquista de la tierra prometida.

Después de vencer a los 5 reyes del sur; Josué fue contra otros 7 reyes del norte (28-43). Esto significaba que Israel iba a la guerra pero la victoria venia de la confianza en el Señor de los ejércitos (Sal. 46. 7; 84.12, 1 Cr. 11.9). La Biblia afirma que Israel venció y conquisto sus tierras, porque Dios luchaba por ellos (10.42). Cuando el Señor pelea a favor del creyente, la victoria está garantizada.

Esta lección nos enseña que no dependamos de nuestras fuerzas, inteligencia, estrategias o recursos, cuando enfrentemos una situación difícil en nuestra vida. El señor está con nosotros, y la victoria está garantizada. Por lo tanto, depositemos en Él nuestra confianza (Mt. 6.33, 11.28-30). El señor luchara por nosotros.

 

Aplica
¿En que circunstancias de tu vida eres más susceptible a olvidar que Dios es quien te da la victoria? ¿En qué circunstancias de tu vida has visto la mano del Señor otorgándote la victoria?

Ora
Señor, puedo confiar que contigo soy más que vencedor.