Dios es más grande que mi problema

Josué 6.1-27

Nuestros problemas no escapan del plan que Dios tiene para nuestras vidas.


La caída de Jericó se narra con gran abundancia de detalles. La exploración de los espías había servido de preparación; ahora se narra la táctica de ataque y destrucción.

Una procesión compuesta de siete sacerdotes con siete trompetas; otros sacerdotes llevan el arca de la alianza, y el ejército de Israel tiene la orden de dar cada día seis vueltas en silencio en torno a las murallas de la ciudad. El séptimo día las vueltas son siete. En un momento determinado (al sonido de un cuerno de carnero) la procesión se detiene y todo el pueblo se pone a dar gritos fuertes; las murallas de Jericó se derrumban

Jehová había prometido la tierra de Canaán a los hijos de Israel; pero no les había prometido que sería fácil poseerla, y muchas veces no sabían que hacer para superar los problemas que surgían. Cuando Dios dio a Josué un plan para vencer, ellos tuvieron que hacer su parte,  seguir y obedecer el plan divino.

Dios ha hecho maravillosas promesas a nosotros, pero como los hijos de Israel, también tenemos problemas y, a veces no sabemos qué hacer.

Debemos recordar que Dios es más grande que nuestros problemas; para él, nada es imposible. El tiene un plan para cada uno de nosotros; y El tiene el poder para resolver nuestros problemas también.


Aplica
¿Cuáles son tus problemas hoy y que está pasando contigo desde que eres consciente de ellos? ¿De qué manera percibes Dios está en control de aquello que te preocupa?


Ora
Señor, ayúdame a confiar que Tú estas a mi lado en todo momento.