A la manera de Dios podemos tener real éxito

Josué 8.18-35

Dios siempre actúa de manera perfecta.

 

Dios inició la emboscada. Dios era responsable de la victoria de Israel (8:1, 18, 26). La victoria de Israel en Hai no era nada menos que un milagro como en Jericó. La diferencia en la segunda batalla contra Hai se encuentra en el verso ocho "Lo harás según la palabra del Señor. Mira, que te he ordenado." (8). Una lección dura que aprender.

La única manera como se debe trabajar es a la manera de Dios. Venimos a él y quisiéramos que él bendijera nuestras imaginaciones, y a nuestros planes ingeniosos. Quisiéramos que él bendijera nuestros esquemas carnales, pero él no lo hará. Él no puede. ¡No quiere!

La segunda vez Josué lo hizo a la manera de Dios y experimentó el éxito.

¡Qué diferencia cuando nos humillamos nosotros mismos y nos inclinamos sobre nuestras caras ante él y lo hacemos a su manera!

¿Qué haces cuando has venido a la presencia de Dios y has experimentado la liberación de aquellos que quitaba la paz? La primera cosa que Josué y el pueblo hicieron fue adorar a Dios. Adoración y consagración de sus vidas.

Escuche la palabra de Dios (8.34-35). La manera de Dios es siempre la mejor. Josué leyó la Palabra de Dios a la gente porque había necesidad de seguir oyendo sus consejos.

Aplica
¿De qué manera puedes vivir de victoria en victoria cada día? ¿Cómo defines “la manera de Dios” en tu diario vivir? ¿Cómo experimentas lo mejor de Dios en tu vida?


Ora
Señor, necesito que Tú avives mi ser. Te quiero dar lo mejor de mí porque te anhelo a ti, que eres lo mejor para mí.