La hospitalidad de Dios

Salmos 15.1-5

El Señor escudriña el corazón.

 

El tema de este salmo es la aspiración más elevada que el hombre piadoso puede tener. Deuna parte es tener libertad de acceso a la presencia de Dios (1), de otra es que gozará  de seguridad y manifestará estabilidad en cualesquier circunstancia.  

 Pero no cualquier persona alcanzará esta meta, pues “Porque tú no eres unDios que se complace en la maldad; El malo nohabitará junto a Ti” (Sal. 5.4). 

Este salmo declara las condiciones de amistad entre el hombre y Dios. ¿A quién se leotorga tales privilegios tan elevados? Lo interesante es que la respuesta esperada hubiera sido una lista de requisitos rituales sin embargo aquí, sorprendentemente la respuesta del Señor escudriña la consciencia. Una descripción similar de dicho hombre se encuentra en Salmo 24:3-6 y en Isaías 33:14-17. Todos estos pasajes anticipan bien “las bienaventuranzas” de Jesús en su sermón del monte (Mt. 5.1-11).

Dios como hospedador del hombre (1). El tabernáculo dos ideas en la Biblia. Primero, sugiere la idea de un lugar de adoración y sacrificio formales (Éx. 29.42-46), locual es enfatizado con la frase, tu monte santo, es decir, el monte Sión. Hay un “verdadero tabernáculo que levantó  el Señor, y no el hombre” (He. 8-10; 12:22). Segundo, evoca la idea de un lugar de morada, destacada con las palabras habitará y morará.  Incluye todo lo que tiene que ver con la sencilla hospitalidad de Dios para con el hombre.

El hombre como huésped de Dios (2-5). Su carácter: verdadero (2). Sus palabras: refrenadas (3). Su lealtad: clara (4). Sus relaciones con otros: honrosas (4c, 5).


Aplica
¿En qué forma te preparas para ser un huésped de Dios? ¿Cuál es tu compromiso con Dios cuando te brinda hospedaje? ¿Cuál es tu aspiración más elevada?


Ora
Señor, yo quiero habitar en tu presencia. Ayúdame a ser un huésped que honre tu hospitalidad.