El hombre sin Dios

Salmos 14.1-7

Cuando parece que no hay Dios...


Estos versos parecen ser una radiografía de cualquier sociedad de nuestros días, donde la insensatez y la necedad son la regla y la bondad y la justicia son la excepción. Sus acciones reflejan su maldad, no hay quien haga el bien (1). El hombre sin Dios, aque1 que no ha nacido de nuevo no tiene la llave que abre todas las promesas de Dios; esta llave la da el nuevo nacimiento que es un requisito para ser salvo (Jn. 3.3). El que es nacido de nuevo automáticamente tendrá evidencias externas de una vida buena, tendrá nuevos derechos en virtud del nuevo nacimiento.

¿Por qué se ha corrompido el hombre y tiene una conducta abominable? Lee Marcos 7. 21-22). El problema está en el corazón, en el hombre interior, en el espíritu. Reformar al hombre externamente o su medio ambiente no lo salvará.A1 pecar Adán y Eva, adquirieron la naturaleza del diablo en sus espíritus, y este se convirtió en su padre espiritual. Desde entonces el hombre no responde al llamado de Dios, solo responde a su naturaleza adquirida, a su amo, a Satanás. Esto explica por qué el hombre no puede ser salvo por sus obras. Tiene que nacer de nuevo. Hoy en día el hombre está perdido, no solo por lo que hace, sino por lo que es. El necesita la vida de Dios, por ello Cristo nos ha redimido de la muerte espiritual.

Donde vayas encontrarás personas insensatas y necias, ¿qué estás haciendo para que ellas conozcan al Señor y reciban su Espíritu? Solo Cristo podrá cambiar la vida de los descarriados y los pervertidos. Tu conducta personal y tu testimonio cristiano es el canal que el Señor usará para llegar a ellos y transformarlos. ¡Cumple tu parte, mantén abierta y despejada la única vía de comunicación que tiene Dios para entrar en este mundo de incrédulos. ¡Tú eres su embajador!


Aplica
¿Con quién está Dios? (5). ¿De dónde crees que provienen la necedad y la insensatez humanas?


Ora
Señor, gracias por ser mi salvador y mi dueño. Jesús, gracias por haber pagado el precio. Me rindo a tus pies para ser un instrumento tuyo.