Un nuevo sacerdocio

Hebreos 7.11-28

En el pasaje anterior (1-10) el autor habla de la superioridad del sacerdote Melquisedec, pero en este tramo se enfoca en mostrar las grandes diferencias entre los dos sistemas sacerdotales. A saber:

1. El anterior era imperfecto (11): como no fue eficaz en religar al hombre con Dios. La Ley dictaminaba que los sacerdotes debían ser de la tribu de Leví. Al venir Jesús de la tribu de Judá (14), se deroga el sacerdocio levítico y la Ley que lo sustentaba también.

2. Afectado por la muerte (16): todos los sacerdotes levíticos murieron, pero Jesús es sacerdote según el poder de una vida indestructible.

3. Afectado por el pecado (17): todos los sacerdotes levíticos debían ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados. Jesús no tuvo pecados, no necesitó purificarse porque siempre fue puro y sin mancha.

4. Múltiples sacrificios (18): la debilidad e ineficacia del sacerdocio levítico fue a causa del pecado de los sacerdotes, por lo cual su purificación demandaba nuevos sacrificios.

5. Sin rúbrica de Dios (17): los sacerdotes no entraban en funciones por juramente divino, pero sí lo fue el de Jesús (21).

Si la misión específica de los sacerdotes era abrir el camino hacia Dios para los hombres, el autor definió perfectamente bien por qué ese sistema no cumplió con su cometido. Dios mismo se encargó de reemplazarlo por uno definitivo, no humano, sin pecado, único e irrepetible y eterno: ¡Jesucristo!


Aplica
Según 1 Pedro 2:9 Dios también nos involucró en el sacerdocio. Ahora considera las características del sacerdocio levítico, el de Jesús y el que tú ejerces. ¿Cómo comparan?


Ora
Señor, enséñame a ejercer el sacerdocio sin egoísmos, como lo hizo Jesús, sirviendo a mi prójimo.