Melquisedec, el rey por siempre

Hebreos 7.1-10


Estamos frente a uno de los textos más extraordinarios de las Escrituras, y por cierto, medular en el pensamiento judío del autor. Todo se trata del personaje central: Melquisedec. Fuera de esta carta hay solamente dos menciones de él: en Génesis 14.17-20 y en Salmos 110.4. Trataremos de descubrir quién es Melquisedec.

Un rey sin genealogía (3): un hecho singular en el libro de Génesis, donde es fundamental establecer las genealogías de todas las personas, aún más para un rey. Lo que llama aún más la atención es que el orden sacerdotal aarónico estaba sustentado en la demostración inequívoca de la ascendencia hasta Aarón. Pero Melquisedec ni la tiene. Eso significa que mientras que los sacerdotes aarónicos dependían de su linaje, Melquisedec dependía de sus cualidades personales y solamente de ellas.

Rey de justicia y de paz (2): además de ‘sin genealogía’, el autor también lo describe como ‘sin principio ni fin’, con un ministerio eterno (3). De estos primeros tres versículos sacamos estas cinco características: a. es rey de justicia; b. es rey de paz; c. su sacerdocio tiene raíces en su realeza; d. su ministerio es personal, no heredado; e. es eterno, desde siempre y para siempre.

Superior a Abraham: es interesante que el autor nunca escribió “Melquisedec es mayor que Abraham”, pero queda fuertemente implícito al definir que Abraham le dio los diezmos de todo (4) y que quien bendijo fue Melquisedec (6-7).


Aplica
El autor de Hebreos está estableciendo la superioridad de Jesús con respecto de los grandes modelos de liderazgo de los hebreos. ¿Cómo puedes tú demostrar que Jesús es superior a todos tus modelos de líder? Intenta ponerlo por escrito.


Ora
Cada día disfruto más descubrir la grandeza de Jesucristo. Gracias Señor por quien eres para mí.