Jesús, la voz del Padre

Hebreos 1:1-14


Las revelaciones de Dios (1-2). Estos dos versículos nos muestran una progresión en la revelación divina. La revelación general, a través de los profetas (1), pero la llegada de Jesucristo, la revelación especial, termina de oírse todo lo que Dios quiere revelar al hombre (2), por lo cual Pablo dice que todas las promesas de Dios son en Él ‘Sí y amén’ (2 Co. 1.20).

Para afirmarlo el autor recurre a siete declaraciones acerca del Hijo de Dios (2-4) para demostrarles que en Jesús se daba la más alta revelación de Dios: 1. Heredero de todo; 2. Hizo el universo; 3. El resplandor de la gloria de Dios; 4. La imagen misma de la sustancia de Dios; 5. Sustenta todas las cosas con la palabra de su poder; 6. Efectuó la purificación de nuestros pecados; 7. Se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Jesús es superior a los ángeles (5-14). En estos diez versículos el autor recurre a siete referencias del Antiguo Testamento para afirmar esta superioridad de Jesús. Por orden: Salmos 2.7; 2 Samuel 7.14; Deuteronomio 32.43; Salmos 104.4; Salmos 45.6-7; Salmos 102.25-27; Salmos 110.1-4.

En estas dos oportunidades el autor usa series de siete elementos, número perfecto para los hebreos, para afirmar la superioridad de Jesús.


Aplica
“Dios nos ha hablado”, por los profetas y por Jesús, su revelación especial. ¿Cómo consideras y escuchas las cosas que Dios te habla hoy? ¿Qué desafíos enfrentas para obedecerle?

Ora
Gracias Señor porque no camino solo por la vida. Oigo tu voz y la sigo, Buen Pastor.