Hacia la perfección

 

Hebreos 5.11-6.8

 

Falta de crecimiento espiritual (5.11-14): el autor, al criticar a los primeros destinatarios de la carta, cristianos de trasfondo judío, también está describiendo a los creyentes de este tiempo. Se rehusaban a crecer. Los define como desobedientes (11), que no asumen sus responsabilidades como enseñadores (12), como inexpertos en la Palabra (13) y como inmaduros e incapaces de discernir entre el bien y el mal (14).

Progresando hacia la perfección (6.1-3): según el autor el nivel mínimo de conocimiento para el creyente son estas doctrinas mencionadas en los versículos 1 y 2. Si no se conocen estos fundamentos de la fe cristiana entonces todavía somos lactantes espirituales.

Advertencia contra la apostasía (6.4-8): el escritor comienza esta sección enumerando los tremendos privilegios que tenemos al venir a Cristo: somos iluminados (1 Pedro 2.9), el perdón de pecados que es el don celestial, partícipes del Espíritu Santo, gustar de la Palabra de Dios y los poderes del siglo venidero. Luego continúa con una sentencia gravísima: Es imposible que los que volvieron a caer sean otra vez renovados (4-6). Este es el primero de los cuatro “imposible” de esta carta, los otros se encuentran en 6.18, 10.4 y 11.6.

 

Aplica
Evalúa tu vida tomando en cuenta el nivel que el autor de Hebreos estableció para dividir a los inmaduros de los maduros. Define estas doctrinas y fundamentarlas con las Escrituras.


Ora
Señor, ayúdame a madurar en la vida cristiana hasta que todos vean a Jesús en mí.