El reposo prometido

Hebreos 4.1-13


Para poder entender este pasaje es necesario reconocer que la palabra reposo tiene para el autor tres usos diferentes.

Reposo – la paz de Dios o Shalom (1): es fruto de la reconciliación que alcanzamos por la obra de Jesucristo en la cruz. Una promesa firme que hay que cuidar. El autor parecería indicarnos que si pecamos o nuestra fe faltara podríamos quedar excluidos de este reposo (2).

Reposo – la tierra prometida (3): Después de la salida de Egipto y deambular por el desierto por más de 40 años, la tierra prometida era un descanso sumamente anhelado. La referencia es a Números 14.12-23, cuando por no creerle a Dios y prestar oídos a informes indebidos Dios los condenó a vagar por el desierto hasta el renuevo generacional. Pudiendo haber disfrutado la tierra prometida, su falta de confianza en Dios les hizo perder la bendición.

Reposo – descansar de las obras (4): acá hay un giro completo en el significado de la palabra reposo, para considerar el séptimo día en la Creación (Génesis 1 y 2).

Juego de 3 reposos (7-10): El autor conjuga en estos versículos un reposo que incluye los tres tipos: el shalom de Dios, la tierra prometida y el descanso de las obras; son un reposo eterno, una promesa firme de Dios.


Aplica
Ya que nada queda oculto a los ojos de Dios (12) y la Palabra discierne pensamientos e intenciones (11), ¿cómo debemos conducir nuestra vida para poder entrar en el reposo de Dios?


Ora
Señor, ayúdame a vivir agradándote en todo lo que digo y hago. Gracias por darme el reposo eterno.