Votos de dedicación

Números 6.1-21

Dios en enseña a su pueblo cómo consagrarse de manera especial.

 

Como vimos en los capítulos anteriores, Dios llamó a los levitas para que se consagraran a su servicio. No tenían otra opción. Por nacer levitas recibían el llamado a vivir separados para el Señor.

En Números 6.1-21 vemos una manera por la cual la gente común podía separarse de la vida cotidiana y dedicarse por un tiempo fijo al servicio del Señor.

El periodo fijo podía ser treinta días, unos años o hasta por el resto de la vida. (¿Habrá sido Sansón un nazareo de por vida?) Parece que el apóstol Pablo hizo votos de esta clase por un periodo breve (Hch. 18.18).

Es importante acordarnos de que ser nazareo no era obligatorio, sino que era una elección personal. El nazareato expresaba la forma más alta de separación al Señor, aparte del sacerdocio. Era una muestra de la dedicación de Israel al Señor. Las leyes que demarcan la separación del nazareo de los demás son para los que eligen este periodo de consagración. Sin embargo, nadie debe dar poca importancia a los votos hechos al Señor. No son cosas para romper cuando nos convenga. Los versículos 9 al 12 muestran la seriedad de los votos optativos.


Aplica
Somos salvos por la gracia de Dios (Ef. 2.8, 9). No ganamos su amor por nuestras obras ni por votos específicos. Sin embargo ¿te podría ayudar tener un periodo de dedicación especial? ¿Has dejado alguna promesa sin cumplir? ¿Qué debes hacer?


Ora
Señor, recibí tu amor y prometí darte mi vida. Hoy renuevo mi deseo de vivir siempre para ti.