Un pueblo santo

Números 5.1-10

Dios quiere que su pueblo tenga una vida santa.

El libro de Números tiene mucho que ver con poner orden en el pueblo de Israel, como una preparación para vivir en su tierra nueva. Pero Dios quería que tuvieran no solamente una estructura ordenada, sino también vidas sagradas y consagradas a Él. Los capítulos 5 a 7 tratan de la santidad de Dios y su deseo de hacer de los israelitas una nación en la que Él pudiera morar y reflejar su santidad.

Los versículos 1-4 se aplican a la presencia de Dios en el campamento. En Éxodo 25 a 27 podemos leer las indicaciones para construir el tabernáculo en que Dios iba a habitar en medio de su pueblo (Éx. 25.8). La presencia del tabernáculo en el campamento significaba la presencia de Dios. Fue importante separar cualquier cosa inmunda del campamento donde moraría Dios.

 Los versículos 5-10 se refieren a la santidad en la vida cotidiana. A Dios le importa no solamente cómo oramos en el culto, sino también como vivimos diariamente. En cualquier sociedad, los actos de justicia y la voluntad de efectuar restitución reflejan la presencia de Dios. Cuando Zaqueo conoció a Jesús, espontáneamente quiso devolver cuatro veces lo que había robado. (Lc. 19.1-9)

 

Aplica
¿Qué quiere el Señor que hagas ahora? (Compara tu respuesta con los versículos 6 y 7 y con Mt. 5.23 y 24) Dios te llama a que reflejes su santidad. (2 P. 3.11). ¿Hay algo en tu vida que no agrada a Dios y que te llama a cambiar hoy?


Ora
Señor te pido perdón porque... Gracias por Jesús que nos limpia de todo lo inmundo y nos permite entrar en tu presencia.