Aprendiendo a procesar la información

1 Crónicas 14.1-17

David busca consejo. “... todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.”

Si una persona nos diera una mala noticia, dependiendo de la magnitud de la misma se producirían de inmediato en nosotros sentimientos de tristeza, impotencia, dolor, etc.  Y si de pronto nos dijera que todo fue una broma, pues la reacción también sería inmediata: sentimientos de alegría, tranquilidad y tal vez hasta de molestia e indignación por semejante atrevimiento.  En menos de un minuto podríamos haber experimentado sentimientos extremos e intensos y todo por la información que recibimos. La ira, la inseguridad y la depresión son resultantes de la información que llega a nuestro corazón. En esta historia vemos cómo un hombre que manejó de manera correcta la información que llegó a él.

1.  Las circunstancias no determinaron su estado emocional.  David supo darle la gloria a Dios al recibir las buenas nuevas y no se quedó con glorias que no le pertenecían al reconocer que es Dios quien traza y escribe la historia (2, 11). Debemos manejar el éxito de manera que no nos haga perder la objetividad.  Asimismo, cuando se enteró de las intenciones de los filisteos:

No escapó ni enfrentó esa situación con una mente negativa (8b).  No salió corriendo por su vida, sino que enfrentó la adversidad. No hubo negaciones de tal manera que se minimizara el problema o prácticamente se lo diera por inexistente, ni tampoco hubo bloqueos que lo llevaran a mantenerse a la defensiva. Él enfrentó el problema. El problema no lo cambiaría; él cambiaría el problema.

Buscó consejo (10,14).  Buscó el consejo y lo aplicó a su vida. No buscó consejo para desahogarse, sino por que quería saber qué hacer. No, no era su deseo el hablar para sentirse mejor; su deseo era buscar respuestas.

Fue obediente (16).  Oyó el consejo y lo tradujo en experiencia de vida.

No buscó fórmulas mágicas (14) No idolatró la solución anterior (10-12). No hizo de la solución un método. No buscaba formulas mágicas, sino ser sensible a lo que Dios quería.

2.  Fue la voz de su Dios la que le dio el equilibrio (2, 15, 17).  Ser consciente de quién es nuestro Dios y qué puede hacer por nosotros, mantendrá nuestra vida en equilibrio.

Aplica
¿Qué produce el éxito en tu corazón? ¿Un deseo profundo de darle la gloria a Dios? ¿Cómo actúas en la adversidad? ¿Cuándo fue la última vez que atravesaste una crisis? ¿Qué hiciste? ¿Cuánto hace que no buscas consejo?

Ora
Señor, enséñame a oír con fe, de tal manera que en cada circunstancia, sea buena o mala, no sea ella la que determine el ritmo de mi corazón, sino el oír tu voz.

Muerte o bendición

1 Crónicas 13. 1-14

La presencia del arca del pacto entre Dios y el pueblo era primordial para sellar y afirmar el reinado de David. Por eso el recién proclamado rey se preocupaba por traerlo para poder consultar al Señor a través de él.

El arca no era sólo un mueble, sino que entre otras cosas contenía los rollos de la ley que Dios estableció para su pueblo y que debían obedecer.

Parecía que todo marchaba bien. La procesión se desarrollaba entre música, danzas y cantos de alabanza a Dios hasta que sucedió lo inesperado, el arca casi se cae y Uza queriendo evitarlo tocó el arca con sus manos para sostenerla. El arca únicamente podía ser tocada por personas autorizadas por Dios como los sacerdotes, por lo cual la pena de este hombre fue la muerte según estaba establecido.  ¿Qué fue lo que provocó este incidente? Cuando uno revisa lo que Dios había dispuesto con respecto a la forma de trasladar el Arca, descubre que David había pasado por alto todas las instrucciones de Dios sobre el asunto.  ¿Qué puede esperarse cuando se pasa por encima de la Palabra, haciendo caso omiso a Dios?

La primera reacción de David fue enojarse, pero luego comprendió que Dios era fiel a sus promesas, tanto de bendición como de maldición. Más tarde tuvo temor de pecar contra Dios y decidió que no era bueno que él como guerrero tuviese el arca en su casa.  La Biblia dice que la familia de Obed, Edom fue bendecida debido a la presencia del arca en su hogar.

Aplica
¿Con qué actitud te estás acercando a Dios para buscar su rostro? ¿Está Dios pidiéndote más sumisión, o arrepentimiento o humildad? ¿Cuál de ellas necesitas cultivar? ¿Quieres que Dios traiga bendición a tu vida? ¿Qué debes hacer al respecto?

Ora
Amado Dios, líbrame de pecar contra ti, quiero acercarme a ti en santidad y recibir toda tu bendición.

Plena confianza

1 Crónicas 12.1-40     

Aunque David fue desterrado por Saúl, los guerreros se unieron a él y lo ayudaron en tiempo de guerra (8).

Había algo en David que les atraía, aparte de su carisma como líder, y es que Dios estaba con él y las cosas le salían bien. Los hombres de guerra le tenían confianza. La cuestiónde la confianza tenía que ser mutua; en una oportunidad se le unieron algunos guerreros de la tribu de Benjamín y de Judá y David dudó de la sinceridad de ellos (17).  ¿Qué le ayudó a mantenerse firme en tales circunstancias? Él tenía un defensor y éste era Dios, que conoce todas las intenciones del corazón y es capaz de juzgar a cada persona.

Es difícil confiar en los demás cuando nos resulta casi imposible conocer cuáles son sus verdaderas intenciones.  En este caso lo mejor es ser sincero con la otra persona y encomendar a Dios nuestra causa.  En su gracia, el Señor puede intervenir y confirmar o desbaratar el asunto en cuestión (18).

Cada día se le unían más y más soldados, hasta que llegaron a unírsele miembros de las doce tribus de Israel.  El corazón de todo el pueblo estaba con David (22).

Llegó el tiempo de proclamar rey a David y de manera unánime lo hicieron en Hebrón. Tanto soldados como pueblo hicieron una gran fiesta en donde abundaron los alimentos. La alegría de tenerun rey era notoria en todo el pueblo. La seguridad y la confianza reinaban, todos tenían buenas expectativas en su futuro como nación y deseaban estar unidos (38-40).

Aplica
¿Cómo demuestras una completa lealtad a Dios? ¿Anhelas que te use para el cumplimiento de sus propósitos divinos? ¿Cómo? ¿Necesitas afirmar tu lealtad a Dios en alguna situación?  ¿Cuál? ¿Te cuesta confiar en los demás? ¿Qué tienes que hacer al respecto?

Ora
Señor, reconozco que escudriñas lo más profundo de mi corazón y quiero serte fiel en todo para que me uses para tus propósitos.

¿Suerte o bendición de Dios?

1 Crónicas11.1-25    

Primero ungen a David como rey (1-3). Segundo: David conquista Jebús. Tercero: Los jefes del ejército lo apoyan y ponen en riesgo su vida por la de él.

El triunfo de David no fue casualidad ni buena suerte. Tampoco fue el resultado de una buena campaña política. No fue el aprecio que le tenían sus amigos o aliados, o el aprecio que tenía él por ellos. Se debió a que David era el elegido por Dios para ser el rey en ese momento de la historia. ¿Te has puesto a pensar qué es lo que Dios ha dispuesto para ti en este momento de la historia?  Definitivamente, lo que ocurra en nuestra vida en las próximas horas o días no será producto de la casualidad, sino de la intervención directa de Dios en el cumplimiento de sus propósitos para nosotros.  Cuán importante es estar atento al actuar soberano del Señor, de modo que dispongamos el corazón para obedecerle cuando entendamos por su palabra qué es lo que él espera de nosotros.

Como rey escogido por Dios, sabía lo que significaba ese lugar; por eso hizo pacto de fidelidad a Dios y al pueblo.

Hoy día también muchos gobernantes y presidentes juran sobre los santos evangelios para mostrar su compromiso y veracidad, pero tristemente, después de transcurrido algún tiempo, vemos cuán livianamente tomaron ese acto, ya que muy pocas veces cumplieron con lo que prometieron.

Volviendo a la vida de David, vemos que los resultados no se hicieron esperar: en su actuación como conquistador obtuvo la victoria, Aún frente a las amenazas de derrota (5). Su gobierno se fortalecía pues tenía el aval de Dios y además el apoyo incondicional de sus soldados y jefes, a tal punto que ponían la vida por él.

Aplica
David pudo llegar a cumplir su misión pues era un hombre conforme al corazón de Dios (1 S. 13.14).  Dios también te ha elegido para cumplir una misión en tu generación. ¿Qué cosas buenas quieres que sucedan como bendición de Dios? Según la lectura de hoy, ¿está tu corazón conforme a lo que él quiere para ti? ¿Qué harás?

Ora
Examíname Señor, conoce mi corazón. Quiero agradarte en todo lo que haga; especialmente ayúdame a cambiar en aquello que me has hablado hoy.

Trágicas consecuencias

1 Crónicas 10.1-14

Leemos palabras desgarradoras como persecución, muerte, ocupación de tierras, hijos muertos, despojo, suicidio.  ¿Qué más observamos en este episodio?

El personaje: Saúl.

Su interés: al ver llegar su final quería que su honor quedara en alto. Su deseo era tener digna sepultura.

La causa: Saúl se había rebelado contra el Señor pues había consultado a una adivina (13-14).

La trágica consecuencia: El Señor le quitó el reino y la vida.

Dios lo había descalificado como rey hacía mucho tiempo (1S.15), pero a él le preocupaba más su propia persona y el que dirán los demás, su familia, su pueblo, los enemigos etc.

Saúl, en lugar de arreglar su situación con Dios que lo conocía profundamente y podía perdonarlo, eligió el otro camino. En lugar de volver a Dios para que encauzara su vida, decidió arreglarla por su cuenta y así le fue.  Nuestras decisiones son las que determinan nuestro destino.  Evidentemente Saúl decidió mal, no una, sino muchas veces, al no considerar la palabra de Dios como la luz para su camino.  Erró, anduvo en oscuridad y éso le costó la vida.

Dios continuó realizando su plan y tuvo que elegir a otro rey, según su agrado y sumiso a su voluntad (14).

 Aplica
¿Te das cuenta que todo lo que haces trae consecuencias para ti y para los que te rodean? ¿Cómo vas a proceder ahora? ¿Te ha hablado Dios en cuanto a ser íntegro? Pídele ayuda para enderezar tu vida si es necesario. Pídele ayuda para que te muestre su camino en lo que tengas que hacer de ahora en adelante.

Ora
Señor, que lo que más me importe sea lo que tú pienses de mí. Que lo que más busque sea agradar tu corazón. Que lo que más obtenga sea buenos resultados y bendiciones a mi vida y a los que me rodean.

Reactivar los dones y talentos

1 Crónicas 9.1-34

Entre los versículos 1 y 2 existe un antes y un después para los israelitas. Su infidelidad a Dios les había conducido al cautiverio. Pero el clamar a Dios y limpiarse de toda idolatría les llevó a confiar nuevamente en él. Como resultado ocuparon otra vez sus posesiones y comenzaron a ejercer sus dones y usar sus talentos.

Israelitas, sacerdotes, levitas servidores del templo, porteros, todos eran necesarios ya que la tarea era enorme y Dios, según su soberana voluntad asignó una tarea específica para cada uno. ¿Con qué recursos contaban?

Hombres muy capacitados (13).

Recibieron instrucciones del rey David y del profeta o vidente Samuel (23).

Recibieron colaboración por parte de sus parientes (25).

Eran constantes, cumplidores y detallistas y tenían buen gusto para las artes (27,28).

Se dedicaban exclusivamente a su tarea (23).

Cuando Dios reparte dones y talentos, y las personas los usan sin cuestionar, la tarea se realiza bien y en armonía. Existe colaboración, y si se trata de cuidar los bienes, hay protección y cobertura.

 Al realizar una tarea para Dios, hay que hacerlo con excelencia.

Aplica
¿Sabías que todo lo que hacemos, ya sea en la Iglesia o en casa es para Dios? ¿Qué cosa te está pidiendo el Señor que hagas usando tus talentos y dones? ¿De qué forma puedes servir con ellos a los demás? ¿Hay algo que te está distrayendo o te está quitando tiempo para hacer lo que deberías haber hecho con anterioridad?

Ora
Gracias Dios, porque formamos un cuerpo en Cristo y nos necesitamos unos a otros. Ayúdame a discernir cuál es mi lugar y mi trabajo en la comunidad para hacerlo con excelencia.

Ministrar a Dios

1 Crónicas 6.31-48

La liturgia era de vital importancia en el culto judío. Los cantores eran seleccionados cuidadosamente, no sólo por saber cantar bien sino por su espiritualidad y su entrega absoluta a Dios. Se ubicaban en un lugar especial, cada uno en su posición y eran vistos por todos.  Ellos tenían la tarea de inspirar al resto de la congregación en sus cantos y alabanzas al Señor.

La misma importancia que tiene el ministrar a Dios en medio de la congregación, la tiene el ministrar a Dios en lo secreto cuando nadie nos ve ni nos escucha.  El Señor espera que le busquemos en todo tiempo, que cultivemos una íntima relación personal con él y que la expresión de ese encuentro diario y permanente encuentre forma cada vez que participamos del culto eclesial.

Los cantores heredaban el oficio de sus padres, por lo que era considerado un privilegio poder hacerlo.  Hoy en día el privilegio de servir al Señor no se hereda como un derecho que alguien puede reclamar.  Es el Señor quien llama y establece a sus siervos; por ello el ministrar siempre será un privilegio más que un derecho.

Los cantores y servidores del templo, no lo eran porque había una necesidad que suplir, sino que ministraban a Dios, lo bendecían y proclamaban su grandeza en medio de su pueblo. Lo volvían a hacer vez tras vez y la bendición que daban al Señor retornaba a ellos (Salmos 64).

Aplica
¿Alguna vez ministraste a Dios en medio de la congregación? ¿Cómo? Si no lo has hecho aun, busca una congregación en tu localidad donde reunirte con personas nacidas de nuevo y pregunta cómo puedes participar de esta parte tan importante en la vida del creyente.

Ora
Señor, enséñame a adorarte en espíritu y en verdad. Quiero que tu gracia libradora venga hacia mí.