Ser jefe

1 Crónicas 4.38-43

Los jefes de familias buscan lo mejor para los que tienen que cuidar.

El libro de Crónicas se escribió para que el pueblo de Dios entendiera como había llegado a existir; la larga lista de nombres aparece para demostrar que ellos eran los descendientes de Israel y para evidenciar cómo Dios continuaba y preservaba su obra a través del tiempo. Se resalta la obra de Dios y como él, en su soberanía, instruye a su pueblo y le ordena como proceder porque desea lo mejor para ellos.

Crónicas representa el punto de vista sacerdotal, mostrando lo que Dios ha ordenado hacer a su pueblo.  Por mandato de Dios debían destruir todo lo que fuese anatema o maldito, de modo que él pudiese obrar y cumplir su plan con los que en obediencia seguían sus instrucciones.

Los jefes de clanes tenían una responsabilidad muy grande; debían guiar a su gente hacia buenos lugares para que se establecieran y fructificaran (40).  Dios deseaba bendecirlos y quería que vivieran en paz y libres de los enemigos que podían ejercer una mala influencia sobre ellos.

En medio de tantos nombres que se mencionan hay algunos que se destacan pues son jefes de familia y éstos tenían una misión especial.

Para hacer algo importante y grande se comienza con algo pequeño.  Hay quienes durante muchos años se la pasan esperando aquello “grande” con lo cual justificar su existencia y nunca hacen nada.  Pasó el tiempo y no supieron aprovechar aquellas pequeñas oportunidades con las que podían haber honrado a su Creador.

Jesús entrenó a un grupo de hombres y éstos transformaron al mundo.

Aplica
¿Tienes alguna tarea importante entre manos? ¿Parece insignificante? ¿Qué crees que opina el Señor? ¿Eres jefe de familia? ¿Cómo estás limpiando tu vida y guiando a los demás a desechar de su vida aquello que los aleja de Dios? ¿Estás haciendo de tu vida un lugar fructífero espiritualmente, de modo que otros puedan imitarte?

Ora
Ayúdame Señor a ser responsable en el ministerio de las vidas que tengo a cargo. Deseo que purifiques mi vida para que sea útil en tus manos.

El refugio perfecto

1 Samuel 22.1-23

Muchas veces nos sentimos desprotegidos, vulnerables a cualquier ataque y al alcance de nuestros enemigos; en ese momento busquemos el refugio perfecto.

El cansancio estaba agobiando a David, y junto con ello muchas emociones galopaban en su corazón.  Había necesidad de un refugio, entonces buscó una cueva, la cueva de Adulam (1), que quizás no fuera un lugar confortable, pero sí de utilidad a los propósitos de Dios.  En todo esto lo importante es lo que pasó dentro de ese lugar tan oscuro.  Ven conmigo y veamos qué pasó allí. ¿Puedes ver a toda la familia de David (1)? ¿Qué más observas? Ah, también se unen a él todos los afligidos, los que estaban en amargura de espíritu.  ¿Qué aprendemos de este episodio? Dios permite esos momentos oscuros para que nos demos cuenta que:

1. El afecto familiar es como un bálsamo que sana nuestras heridas.

2. Los problemas nos vuelven más sensibles a las necesidades de los demás.

3. Estarána tu lado los que realmente te aman.

No descuides tu familia. Tus familiares son los primeros que se unirán a ti incondicionalmente.  Cultiva la verdadera amistad con aquellos que sin importar tu condición estarán a tu lado.

Una recomendación final, es mejor que vayas a la cueva de Adulam que a la sombra del tamarisco (6) (Árbol de granado, cuya hoja es amarga) donde estaba Saúl.  La cueva de Adulam simboliza el lugar que te hace sensible a Dios y a los demás. La sombra del tamarisco simboliza aquello que te da amargura y puedes llegar a guardar tanto resentimiento que hasta puede llegar a causarle un gran daño a los que visten “efod de lino” (líderes espirituales) (18).

Aplica
¿Buscas refugio? Ten cuidado, hay muchos refugios falsos: la amargura, el resentimiento, la venganza y otros;  refúgiate en Dios, él te apacentará y enviará a ti a la agente que realmente te ama para consolar tu corazón. Espera en Dios, él hará.

Ora
Amado Padre celestial, gracias porque mientras me refugié en ti, sanaste mi corazón.

Recursos divinos en la soledad

1 Samuel 21.1-15

David, solo y huyendo de sus perseguidores, comienza a buscar recursos que mitiguen su soledad y aflicción.

Cuando David mató al gigante Goliat, toda la atención de la gente estaba sobre él; aplausos, admiración, aún hubo una canción que le hicieron en su honora. Ahora encontramos a un David solo, alejado de las adulaciones de la gente y buscando ayuda. ¿Qué aprendemos de esta historia?  Aprendemos que la admiración de la gente suele ser efímera, pasajera y engañosa, que no debemos edificar nuestro carácter en ello porque tarde o temprano chocaremos con la realidad de quedarnos “solos y sin nadie” (1).  Como si esto fuera poco, alguien se encargará de usar hasta el sarcasmo contra uno (11) y lo que en algún momento dijo a nuestro favor lo usará en nuestra contra (11).

Pero en medio de esa realidad de la vida, David encuentra los únicos dos recursos que necesitaba en ese momento: un poco de pan (3) y una espada (8). Es sorprendente lo que Dios tenía preparado para David,  el mejor pan, el pan sagrado, y una espada especial, la espada del gigante. Si en estos momentos te sientes agobiado por la soledad, piensa que Dios tiene lo mejor para ti:  la Palabra de Dios, que es el pan que alimenta tu espíritu, y la espada que te ayudará a derribar a los gigantes que te salgan al frente.

Aplica
Mientras estás pasando porese valle de soledad e incomprensión, toma lo que Dios ha preparado para ti.  Dios sigue teniendo el mejor pan y la mejor espada. ¡Adelante!

Ora
Padre celestial, gracias por darme esos recursos divinos que me ayudan a seguir adelante, a pesar del mal tiempo.

Corriendo el riesgo por alguien

1 Samuel 20.24-42

Llegó el momento en que las palabras ya no eran suficientes; entonces Jonatán comenzó a dar evidencias de que el pacto de amistad con David era cosa seria.

Tanto David como Jonatán se habían comprometido a desarrollar una amistad a prueba de todo, pero como toda amistad, ésta tampoco estaba exenta de dificultades. La reiterada ausencia de David desencadenó la ira del rey al punto que aparecieron los insultos y hasta el maltrato físico..  Las preguntas comenzaron a subir de tono y cada vez se hicieron más duras. Lo que debió ser una cálida cena familiar, de pronto se tornó en un ambiente hostil.  Era el momento de arriesgarlo todo por amor o retroceder y faltar al pacto que habían hecho. 

Nuestra pregunta obligada es: ¿Por qué Jonatán estaba arriesgando tanto? ¿Valía la pena arriesgar hasta la vida por causa de un amigo? La respuesta es sencilla y a la vez profunda.  Cuando el grado de amor es excepcional, los riesgos son cosa ligera.  Para Jonatán, David era más que un amigo; era un hermano a quien había aprendido a amar y en quien confiaba plenamente (31, 32).  David por su lado era consciente de la situación y de lo perjudicial que esto podía resultar para su compañero; por ello resultaba mejor alejarse.  Sin embargo, y en la distancia, el corazón de ambos estaba en las manos de Dios, fundido en uno solo (42).

Hay quienes dicen:  “Lo puedo arriesgar todo porque no tengo nada que perder”.  En el caso de David y Jonatán, materialmente hablando tenían mucho que perder. Pero la amistad que ellos se profesaban era mucho más valiosa que cualquier bien terrenal.  Ellos eran capaces de arriesgarlo y perderlo todo por amor.  Esta experiencia de amor apenas refleja el gran amor de Dios por el mundo, que no escatimó en dar a su único hijo para que alcanzáramos a conocer de ese gran amor. 

Aplica
Jesús se arriesgó por ti y dejó su trono de gloria para morir en el Calvario. ¿Cuánto estas dispuesto a arriesgar tú por él y por su causa?

Ora
Señor Jesús, tú entregaste tu vida por amor a mí, permíteme ofrecer mi corazón y mi vida para que otros conozcan tu grandioso amor.

El valor de una auténtica amistad

1 Samuel 20. 1-24

David y Jonatán se encuentran en un momento crucial de sus vidas y su amistad está siendo probada por una aguda crisis.

La amistad es un tesoro cada día más devaluado por los intereses egoístas que ocupan los corazones.  La historia que has leído es una excepción que nos muestra las dimensiones a las que puede llegar el amor de un amigo, aun en medio de una aguda crisis como la que estaba pasando David.  Observemos las características de la amistad entre David y Jonatán.

En primer lugar, estas dos personas modelaron un grado de amistad que trascendió las barreras sociales (3).  Jonatán era el príncipe heredero a la corona y David era un pastor de ovejas.  En segundo lugar, Jonatán reveló un corazón totalmente dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de proteger a suamigo (4). Así mismo la amistad genuina es recíproca; Jonatán le pidió a David que no apartara su misericordia de él y de su casa (15). Finalmente una amistad es honorable, santa y perdurable cuando Dios está presente (23).

Jesucristo otorgó un valor especial a la amistad y tuvo amigos como sus discípulos (Jn. 15.15), Lázaro, José de Arimatea y otros.  El sabio escritor de Proverbios dijo: “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” (17.17). Esto nos muestra que es posible cultivar una amistad sana, pero demandará tiempo, disciplina y entrega. Sólo de esa manera podremos impactar nuestro mundo con un amor fraterno y revertir el egocentrismo de nuestros tiempos.

Aplica
¿Algún amigo te ha dicho: “Lo que deseare tu alma, haré por ti” (4)? ¿A quién podrías decirle lo mismo? ¿Alguna vez te han fallado y por eso te niegas a confiar y a abrir el corazón a otras personas?  Toma tiempo para evaluar lo maravilloso que es tener amigos. Pide a Dios de su bálsamo para que sane tus heridas y empieza a cultivar buenas amistades.

Ora
Padre, concédeme la gracia para cultivar y desarrollar relaciones significativas en las que tu nombre sea glorificado.

¡Uf! ¡un poco más y…!

1 Samuel 19.1-24

La protección divina opera en conjunto con las tácticas humanas para cumplir en la vida de los siervos del Altísimo su plan perfecto.

Parece una paradoja, pues, por hacer lo mejor para su rey y para su pueblo, David es convertido en enemigo del rey.  Pero el Dios que lo ha puesto donde está y le ha dado lo que tiene, lo auxilia por medio de:

La intervención de Jonatán. Las órdenes del rey dicen a todos los súbditos que maten a David, pero el mismo hijo del rey sabe que esa es una locura que atenta contra un inocente y benefactor del pueblo (1-7).  El rey compromete su palabra ante Dios de nuevo y revoca la orden (6).

El apoyo de Mical. Los celos ciegan y enloquecen de nuevo al voluble rey e intenta de nuevo matar a David (7-10). La persecución se reinicia, pero Mical ayuda a su esposo a huir de la ira de su padre (11-17).

La ayuda del profeta Samuel. Consciente del peligro que se cierne sobre él, David huye a Ramá y busca al profeta Samuel, quien lo apoya y lo invita a vivir junto con él (18).

La intervención del Espíritu de Dios. Al rey no le importa que David esté con el profeta. Envía a sus hombres a capturarlo, mas el Espíritu de Dios toma a esos soldados y no cumplen la encomienda. Enviados el segundo y el tercer contingente tampoco logran su objetivo. Así que va Saúl en persona y tampoco logra su cometido pues el Espíritu de Dios lo inmoviliza y lo hace profetizar (18-24).

Aplica
Dios dice: “El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente” ¿Puedes creer que esto tiene que ver contigo y tus circunstancias? ¿Estás convencido que Dios puede auxiliare de una y mil formas, si sólo esperas y te refugias en él? ¿Hay alguien que necesita que lo auxilies?

Ora
Quiero, Señor, declarar que tú eres mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? ¿De quién he de atemorizarme?

Amigos hasta la muerte

1 Samuel 18.1-30

Cuando aquellos que deberían ser nuestros amigos y nuestro sostén nos dan la espalda, Dios prepara a los mejores sustitutos.

Después de la gran victoria que lo inicia en el camino del liderazgo, David está lejos de imaginarse lo que Saúl hará contra él por actuar de acuerdo a su fe en Dios y valentía; pero el Señor le rodea de los amigos necesarios:

Jonatán: Amigo hasta la muerte.  Sin buscarlo y sin más méritos que su integridad y valentía, y por la gracia de Dios, David llega a tener en Jonatán un “amigo del alma” (1-4).

El ejército: Son los compañeros de milicia quienes lo respetan y lo aprecian por su conducta y sus triunfos (5, 30).

El pueblo: Admirador incondicional.  Los cantos de las mujeres y la algarabía del pueblo que recibe al ejército victorioso, exaltan la valentía de David (6, 7). Esto despierta celos en el inseguro y desobediente rey, quien intenta matarlo porque sabía que Dios lo había abandonado y ahora respaldaba a David (9-15).  A pesar de todo David continúa conduciéndose prudentemente al punto de ganarse el corazón de un pueblo que lo amaba tanto como a Saúl (16).

Mical: El amor natural.  El voluble rey Saúl quiebra su promesa una vez más, pues no hace con David como prometió: ni lo casa con su hija ni le da el dinero de la recompensa (17-19). En esa coyuntura, a Saúlse le presenta otro “imprevisto” ya que Mical se enamora de David (19). Entonces una vez más, el rey procura aprovecharse de esa situación para eliminar a David; pero en lugar de opacarlo o desaparecerlo su popularidad entre el pueblo crece cada vez más (20-29).

Aplica
¿Te preocupa el “qué dirán”?  ¿Te angustia pensar que tus amigos y amigas te pueden fallar? ¿Cómo te conduces entre ellos? ¿Es Cristo tu mejor amigo?  ¿Echas tu ansiedad sobre él?

Ora
Fiel Amigo, estoy seguro que no me dejarás ni desampararás.  Haz que cuando mis “amigos” fallen, encuentre a aquellos que tú has preparado.